Perseverancia y actitud
Los mejores poderes del Mago
Aviso a navegantes, hoy vengo con intenciones “sincericidas”. Si buscas reflexión edulcorada o algo más suave, quizás no sea tu carta.
Dicho esto, te doy la bienvenida y te pongo un poco en contexto.
En los últimos meses me he dado cuenta de algo clave, algo que he normalizado a lo largo de mi vida y que, sin embargo, hoy en día es un superpoder. Me refiero al titular de hoy: perseverancia y actitud.
Son dos cosas que han estado en mí desde que guardo recuerdos y que es uno de los mayores tesoros de la humanidad. Más ahora donde la IA y las automatizaciones nos aturden y elevan nuestra pereza (y te lo dice alguien que constantemente las utiliza en su empresa con la dosis adecuada).
Y seamos honestos, el problema no es de la IA, es del humano que la maneja. Claude, GPT o Notebooklm son excelentes herramientas, pero jamás deberían pensar por ti o tomar decisiones importantes como el tema de tu próximo libro, cuál es tu cliente ideal o si debes divorciarte.
Eso es tuyo, querido/a amigo/a.
Jamás verás una de mis cartas escritas con IA porque entonces me quitaría el discernimiento, la habilidad de rebuscar y a veces encontrar las palabras adecuadas, de viajar a los cielos para traer frutos a esta tierra.
No, en mis textos y en mis libros no hay lugar para que la IA escriba por mí.
¿Y por qué saco este tema tan controvertido?, te preguntarás
Porque constantemente veo actitudes débiles y derrotistas.
Sí, es triste, pero percibo más queja que acción; mucha ambición de buena vida y resultados que no van acompañados de la mínima dosis de compromiso y buen hacer.
Pongo algunos ejemplos:
“¿Sergio cómo lo has hecho para llegar al top de Amazon tantas veces? Yo también quiero que mi nuevo libro lo lean cientos de personas”
Acción➜ Esa persona no quiere publicar en redes, preparar campañas de lanzamiento, presentaciones creativas, tampoco le apetece ir a eventos, moverlo en asociaciones, etc. Complicado entonces.
“Me encantaría estar en forma, fuerte y tener el abdomen plano. Sergio la verdad es que te veo prácticamente como cuando tenías 20 años.”
Acción➜ Esa persona no se compromete a ir al gimnasio, tampoco le gusta ningún deporte y además es un gran aficionado al cerveceo y a los dulces. Complicado entonces.
“Yo también quiero emprender, Sergio; me encantaría vivir al lado del mar como tú porque ya estoy cansada de madrugar y comerme los atascos de la M30”.
Acción➜ Esa persona no quiere echarle horas a su proyecto, sacrificar los findes al principio, formarse en marketing, ventas, herramientas digitales, redes sociales… Complicado entonces.
Todo esto me invita a pensar en que queremos el premio, pero no el precio que hay que pagar para conseguir el premio. Y ahí es donde entran la actitud y la perseverancia, porque si todo fuese tan fácil lo haría todo el mundo y si todo el mundo pudiera conseguirlo no sería tan valioso.
Transformando la famosa frase bíblica:
Muchos son los llamados y muy pocos los que se dejan elegir
Realmente conseguir cosas excepcionales es una elección. No hay atajos ni trucos mágicos (aunque la Cábala o el misticismo nos ahorre muchos dolores de cabeza).
Los referentes de la historia lo han sido porque han estado dispuestos a ir mucho más allá de la media. Da igual el sector o la época: Alejandro Magno, María Magdalena, Rafa Nadal, Frida Kahlo o Michael Jackson. Nadie les regaló nada.
Trato de recordar en qué punto de mi infancia o adolescencia conecté con estos valores y enseguida me encuentro con que nacer sin padre y convivir con una madre bipolar me fue forjando desde pequeñito. No fue fácil y gracias a eso, se moldeó mi carácter, mi actitud frente a la vida y a los problemas.
Nunca tiro la toalla. Jamás.
Y eso inevitablemente nos lleva a la Emuná, que podríamos traducirlo como confianza.
He hablado mucho de este concepto cabalístico, y aún así, insisto en él porque creo que es el diamante que puede cambiar nuestras vidas.
Emuná (אֱמוּנָה) tiene la misma raíz que Imún (אִמּוּן), que en hebreo significa entrenamiento. De manera que la confianza es un entrenamiento, no algo que viene de los cielos.
El derrotista se queda en la superficie de la situación con sus pobres “no puedo, no sé, no es el momento”; sin embargo, aquel que sabe que es una cuestión de perseverancia continúa intentándolo, pensando formas diferentes de llegar a donde quiere combinando espíritu y estrategia porque tampoco se trata de una simple testarudez.
Esto es lo que me dio el deporte en mi vida jugando al balonmano desde los 6 años.
Hay que entrenar, hay que prepararse 3-4 veces en semana para la competición del domingo y por mucho que te esfuerces, en ocasiones no ganas; pero no te rindes, sigues entrenando, continúas revelando tu poder interior y lo más importante:
Disfrutas del proceso de forja, del camino y de la actitud. Porque eso es vivir, superarte en cada momento, vencer los desafíos y crecer.
Por eso Jesús decía “yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Porque el objetivo nunca fue la cima, el top de Amazon o el millón de euros. El objetivo fue demostrarte a ti mismo que podías lograrlo y recorrer ese sendero de excelencia.
Si has llegado hasta aquí y no te han dado rabia mis palabras, significa que tu también valoras esta actitud vital.
Porque soy perfectamente consciente de que perderé unos cuantos suscriptores que no están preparados para leer este mensaje. No pasa nada, asumo la pérdida. Es completamente lícito pedir bálsamo y consuelo. Pero llegados a este punto vital, yo solamente quiero en mi equipo a los que están dispuestos a hacer lo que sea necesario para ganarse “el Reino de los Cielos”.
Gracias y enhorabuena por ser coherente y excelente porque se te devolverá multiplicado.





Sergio, creo que me hubiera gustado leer algo así hace un tiempo. Estos sacudones son necesarios, porque lamentablemente el mundo en que vivimos ha hecho de la recompensa instantánea una norma — lo que muchas veces me hace preguntarme qué será de las generaciones que vienen.
Yo soy de la vieja escuela. De esos millennials con padres que tuvieron un trabajo de 8 a 6pm y vacaciones una vez al año. De una época en que quizás todo era un poco más simple. No fue fácil romper el cascarón de la vida normal sujeta a un empleo fijo, y sigo buscando esa vía de libertad — una que ahora persigo más porque quiero más tiempo en casa con mi esposo.
Pero no es fácil, como bien dices. Requiere sacrificios que no siempre queremos hacer. Es muy fácil decir "construye tu marca personal", es muy fácil mostrar el resultado — que es lo que vemos en redes todo el tiempo. Pero pocos muestran el detrás, el proceso. Y ese proceso no está hecho para todos, ese camino no es para todos.
Yo sigo el camino con plena fe de que voy a llegir, aun cuando no siempre hay ánimo. En esos momentos de duda siempre recuerdo las palabras de aquel padre que le dijo a Jesús: "¡Creo, ayúdame en mi incredulidad!" (Creo esta en Marcos no recuerdo el capítulo y. versiculo exacto) Porque tener fe y confiar también es un trabajo que requiere sacrificio y convicción.
💜
Mucha queja y poca acción, me lo apunto para la charlita que le tengo que dar a mi compañera de trabajo el lunes… jajajajaj