¿Por qué leemos?
Recordar, soñar y viajar entre los vagones de las letras
Anoche, antes de irnos a la cama, mi chica me hizo esta pregunta:
—Gordi, ¿tu por qué crees que lees?
Yo como siempre tan repelentemente místico, le respondí que para conocer la Verdad.
—¿La Verdad con mayúsculas o tu verdad?”—me respondió Carla.
Y de ahí vino la reflexión que hoy dejo por escrito por si a alguien le sirve, le calma o le reconforta.
Cuando leo es como si cogiera un fragmento de la realidad de alguien y lo viese con sus ojos, los del escritor o los de sus personajes, sin importar que sean hechos reales o ficticios —total qué hay más ficticio que las RRSS—.
Por lo tanto, quiero pensar que, si leo mucho, de personas, géneros y épocas variopintas, terminaré completando el puzle que llaman realidad. Porque supuestamente, la Verdad nos hará libres.
En cualquier libro puedes observar qué es lo que le preocupa a la gente, qué anhelan o por qué batallan. Cuáles son sus ideales, sus temores y conflictos.
Detrás de todas esas emociones tan personales y aparentemente tan coloridas, hay un hilo común, ese que cruza la individualidad con lo universal. Un hilo que teje cuidadosamente un tapiz homogéneo donde todos buscamos lo mismo: acercarnos al amor y alejarnos del miedo.
Nos esforzamos por ser genuinos, diferentes, hasta únicos… Aunque en realidad eso es tan solo una ilusión.
Volvamos a los libros.
Los que escribimos jugamos concienzudamente a construir algo completamente nuevo, sin embargo, yo mismo desisto al mando del teclado al darme cuenta de que todas las historias son una sola.
La misma verdad contada desde ángulos diferentes.
Y de la suma, multiplicación e interrelación de esos prismas sale el mismísimo Universo.
Cuando leo entro en mi templo y de ahí salen todas la mentorías, retiros y artículos de blog que jamás pude imaginar; porque en mi centro —que es el mismo que el tuyo— está toda la historia de la humanidad.
A veces incluso me decepciona viajar porque se parece tanto a leer que incluso los colores son menos vibrantes, los entornos son más hostiles y los alojamientos más caros. Además cuando cierro las páginas, tengo la ventaja de regresar al sofá de mi casa y no a un frío aeropuerto.
Antes de marcharme, me gustaría saber por qué lees tú.
Sí, tú, el/la que estás detrás de la pantalla.
Me encantará conocer un poco más de tu fragmento de realidad.
Y por cierto, he publicado en sábado porque durante este finde mi última novela está en formato Kindle a un precio que se puede considerar regalo…
0,99€
Si te apetece entrar en mi universo, hoy la puerta está abierta.





